¿Nos creemos más visibles de lo que somos?

¿Nos creemos más visibles de lo que somos?

Investigaciones realizadas en distintos lugares del mundo han demostrado que existen muchas creencias exageradas entre los ciclistas sobre su visibilidad en las rodadas. Nos creemos más visibles de lo que somos.

Una de las conclusiones a las que se ha llegado es que estas falsas creencias sobre nuestra visibilidad nacen de un dato muy importante, es difícil colocarnos en el lugar del automovilista, en la visión y su foco atencional.

Es por eso que antes de pensar en qué estamos haciendo o qué no estamos haciendo para

protegernos, es necesario que nos calcemos los zapatos del automovilista primero.

Si bien notamos y sabemos que las estadísticas avalan que cada día somos más, que incluso la pandemia ha tenido como agradable consecuencia que son cada vez más las personas que optan por las dos ruedas como medio de transporte cotidiano, aunque lo sepamos no basta.

Es que, pese a estos aumentos en la cantidad de ciclistas en la calle, sigue siendo desproporcionada la relación respecto a los automovilistas.

Principalmente en nuestros países en Latinoamérica, la cantidad de autos respecto a la cantidad de bicicletas sigue siendo abrumadoramente mayoritaria en favor de los autos.

Y es por eso que te decíamos que nos pongamos en el lugar del automovilista, si el conductor de un automóvil solo ve a un ciclista ocasional, no tiene una mayor conciencia o un proceso de pensamiento anticipatorio: "Antes de cambiar de carril, es mejor que mire por encima del hombro para ver si hay un ciclista a mi derecha

Es que un solo ciclista no hace primavera, dado que no tienen la masa o el tamaño de un automóvil, por lo que los estudios demuestran que somos invisibles para ellos.

Eso se traduce en que los automovilistas no están esperando que se le aparezcan ciclistas, no los tiene en cuenta, su foco atencional como decíamos antes, está colocado en encontrar autos, es un sesgo cognitivo.

Resumiendo, en el radar del automovilista no aparecen ciclistas.

Para minimizar los riesgos cuando nos encontramos pedaleando, es necesario que tomemos cartas en el asunto y nos protejamos, una de las medidas que podes adoptar es el uso de las luces.

Pero no cualquier luz, sino aquellas que te permitan tener más visibilidad tanto de día como de noche, poniendo especial énfasis en las diurnas que suelen ser menos valoradas en su necesidad.

Para ello, tenés que saber que una luz de circulación diurna combina tresfactores:

- Enfoque

- Patrón de destello discontinuo

- Visibilidad durante el día como mínimo a 400 mts.

Estas tres condiciones deben darse si o si, en caso que alguna de ellas no se cumpla, tendrás una buena luz para la noche o atardecer, aunque de día no ayudará a protegerte de eventuales accidentes.

Teóricamente cualquier bici nueva debería venir con estos elementos de seguridad, luces, reflectantes y un timbre, pero no siempre es así por lo que te pedimos que estés atento a estos accesorios.

La potencia recomendada para la luz diurna tiene que estar cercana a los 50 lúmenes, de esa forma te vas a garantizar que seas visibilizado a una distancia segura.

Además, el parpadeo irregular es una función que tenés que tener en cuenta porque llama la atención mucho más fácilmente que si fija.

Las luces de circulación diurnas son muy efectivas si además se combinan con la indumentaria apropiada, es lo que se suele llamar biomovimiento.

El biomovimiento implica poner en alerta al cerebro de quien nos observa cuando realizamos determinados movimientos junto a colores llamativos en las partes móviles del ciclista, de esa forma estaremos “avisando” que estamos en el camino y nos tengan en cuenta.

Es importante destacar los pies, tobillos y piernas con productos que incorporan materiales reflectantes por la noche, mientras que de día utiliza calcetines, zapatillas, perneras o manguitos fluorescentes.

Existen diversidad de marcas y modelos, por lo siempre que tomes decisiones para tu seguridad te recomendamos que busques asesoramiento con especialistas.

Un tema más a tener en cuenta cuando utilicemos las luces de iluminación diurnas es que si rodamos en zonas concurridas o en pelotón, tenemos que contar con el modo noche o un modo fijo de parpadear para evitar deslumbrar a quienes nos acompañan.

Por lo que no se trata sólo de tener una luz, se trata de que elijas aquellas que cumplan con las funciones y propósito que necesitas, principalmente el cuidarte en tus rodadas para volver a casa sano y salvo.

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